miércoles, 10 de junio de 2009

La voluntad, y el dilema del Erizo




El tema inicial era solo voluntad, pero tiene un nexo bastante grande con dicha manifestación humana. Por lo demás me di unas vueltas en el Blog de marfil que creia abandonado y me llevé muchas sorpresas que mucho gusto me dieron-. dejando de lado todo esto vamos al tema de fondo.
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Qué es lo que entendemos por voluntad?, en términos mas coloquiales podría atribuirse le un significado similar al "tener la intención de..", que es lo que se entiende comúnmente, pero si la voluntad fuese más que eso, más que un simple deseo, más que un instinto, más que un deseo insatisfecho como lo tacha Schopenhauer, si en verdad este fuese un ente, que va más allá de las leyes de lo metafísico, un ente con propiedad no solo en la persona humana, sino que en cuanto a todo lo que contempla el orbe´, pero resulta difícil pensarlo de tal forma, y hasta absurdo, por lo cual es más factible hablar de voluntad como un fenómeno y acercarlo más a como se conlleva hoy por hoy en el mundo real.
Pero si hablamos de este fenómeno como tal, de estas ansias de algo, significaría que existe un deseo insatisfecho de por medio, el cual quiere ser cumplido, bajo esta premisa se puede deducir que el ser humano es un ser disconforme, insatisfecho, un ser incompleto, quizás hasta imperfecto-. asumiendo esa aseveración que habla del ser humano casi divino, creado a la perfección.-, y ha de ser por el mismo motivo que existe este sentimiento de trascendencia y aspirar a más, así como también está el deseo latente de vivir, de tener voluntad para continuar viviendo, la cual es la mayor manifestación de voluntad en términos concretos, sin este deseo los demás son imposibles de concretar, normalmente cuando se habla de las facultades de la persona, uno de los puntos que más se destaca es la capacidad de relacionarse con sus pares y el hecho de aspirar a más, jamás se menciona algo que diga relación implícita con el deseo de vivir, tal vez porque de una forma inconsciente, o tal vez por un tema de costumbre y quizás hasta lógica, se presume que este es el deseo principal de cada individuo, siendo algo casi inherente en cada cual.

Voluntad, sobrevivir/vivir, trascendencia....El dilema del Erizo-. En el plano de las relaciones humanas. si existe esta voluntad de vivir, este deseo incontrolable de querer subsistir, de alcanzar nuevas metas y logros, también debe encontrarse el deseo latente de relacionarse con sus pares, dado que un individuo por si solo no podría subsistir, el hecho de respirar y pensar por si mismos, no es señal de una no dependencia hacia otros, el hecho de caminar por determinada calle, ni siquiera un vagabundo podría decir que no depende de nadie, pues depende de la persona que provee los recursos para que el pueda dormir en una banca abandonada o hasta el hecho de buscar refugio y abrigo entre vestigios abandonados, así como en materia de desecho orgánico. Nadie depende 100% de si mismo, es por esto que entablamos relaciones con las personas, más allá de lo que involucre afectivamente, un tema de necesidad, pero las necesidades mutan en el transcurso del tiempo, en ocasiones para volverse costumbres, y en otras para crear vinculos afectivos fuertes, y he ahí el problema, cuanto más nos acercamos a las personas, cuanto más nos involucramos con ellas,es cuanto más podemos herirnos mutuamente, el gran dilema de las relaciones humanas-. "El dilema del Erizo".-

Un erizo quería estar más cerca de sus amigos, quería que se preocuparan por el y que lo comprendieran, pero entre más se acercaba a los demás, más los lastimaba.

Cuanto más se intenta acercar un erizo a otro, aún sin importar sus intenciones, hiere y es herido producto de sus espinas.


La anterior fábula obedece a una metáfora de cómo la gente se lastima y es lastimada producto de nuestra propia imperfección e incomprensión - Nuestra naturaleza, como las espinas del erizo.

Entonces podemos desgranar un poco más la fábula aplicándolo frente a individuos, siempre existe ese temor de ser dañado y de dañar, y es por esto que resulta un tanto complejo entablar relaciones afectivas o muy personales entre pares, también pasa por un tema de desconfianza, de no querer correr riesgos, pero a su vez existe el deseo de obtener algo, existe esa voluntad de acción; resulta un tanto cobarde ocasionalmente y algo egoísta si se ve en planos empáticos, dado que también implica una privación a la contraparte, a la cual ni siquiera se le está dando la opción de escoger, sino que simplemente se le está arrebatando o privando de una facultad. Esta es entonces la reacción; la huida, escapara en lugar de enfrentar el miedo, en lugar de tomar el riesgo de herirse, de sufrir, la postura cobarde de asegurarse momentaneamente, arriesgando una pérdida mayor. Quienes escapan, dificilmente aceptan su huida como tal, muestran realidades que no son, y ocultan la verdad bajo fachadas alegres inventadas y realidades que no son, pero de las cuales se convencen a tal punto, que ya no saben diferenciar que es lo que es real, y que es lo que forma parte de sus universos creados en fantasias, fabricadas para cubrir ese vacío que no son capaces de enfrentar.

Si bien a esta reacción se le llama dilema del erizo, porque mientras estos más se acercan más se dañan con sus espinas, estos mismos buscan las formas para poder acercarse, para poder reproducirse y así procrear, entonces; si ellos lo hacen, resulta casi absurdo que las personas no sean capaces de enfrentar sus temores, y prefieran seguir viviendo a la espectativa de que las cosas en sus vidas mejoren de manera casi utópica, incluso bordeando en lo onírico.

Es complicado hablar sobre como escapar de este dilema, ya que es difícil el ceder, y el aceptar ciertos puntos en la vida misma, puesto que cada persona tiene sus limites, sus falencias, virtudes y defectos, resulta complejo el hacer un juicio a ciencia cierta sobre esto, ya que cada persona debe hacer un trabajo de introspección, y juzgar por si mismas si se engañan o no.
Pero sin riesgo no hay recompensa, por muy buena o mala que sea, es mejor morir con la convicción de haber intentado algo por lograr un objetivo, que morir en la duda de no haber intentado hacerlo jamás, pero aun así, cada cual decide bajo que leyes quiere vivir y bajo cuales finalmente ha de morir.

Está mal. Ni siquiera deberíamos estar aquí. Pero aquí estamos. Es como en las grandes historias, Sr. Frodo. Las verdaderamente importantes. Siempre estaban llenas de oscuridad y peligro, y aveces uno no quería saber el final... porque, ¿Cómo podía ser un final feliz?

... La gente en esas historias tenía muchas oportunidades para volverse atrás, pero no lo hacía. Seguía adelante porque se estaba aferrando a algo.

El señor de los anillos.






Dejo el tema abierto, posiblemente más adelante lo retome, hay demasiado por decir, y mucho tiempo por delante para hacerlo.

Misa

martes, 9 de junio de 2009

Recomienzo




Dentro de lo mucho que podria decirse en este instante, es mejor hacerlo breve y dejar lo demás para temas posteriores.

Llevaba un tiempo excesivo sin dejar que los dedos corran, y sin que la mente se desborde en ideas, o más bien reteniendo cosas que de momento pudiesen resultar poco útiles, y hasta pudieren llegar a ser un malgasto de tiempo innecesario. Pero tiempo al tiempo, al menos ahora tengo unas pocas convicciones en las que afirmarme, y unas cuantas ideas que desgarrar hasta quebrantar el pensamiento, nada que mate mis neuronas por supuesto.

Schopenhauer?, muy fácil, no creo que exista alguien mejor que sepa explicar de manera más precisa el tema de la voluntad, y como ha sido un tema recurrente dentro de mis lecturas nocturnas ultimamente, será el tema con el cual le daré el primer vamos a este espacio.

Aun asi, aunque tenga el blablabla del recomienzo, sigo con las mismas inestabilidades de siempre, no deberian esperar milagros, el espacio cambia, quien les escribe JAMÁS, creo que esa es una de las convicciones bajo las cuales moriré, aunque la verdad con esto de la Influenza Humana, no veo tan lejana la muerte, quizás la debiera considerar casi una mistad fraterna a estas alturas, al menos se que moriria bajo mis leyes. Bah!, pero que digo, si finalmente creemos que estamos vivos por una cosa de costumbre, convencimiento colectivo y demases.

Me voy a descanzar, es excesivamente tarde...aun para mi.

Misa