Lo recuerdos siempre se mantienen, porque han sido experiencias, hechos que han ocurrido, son cosas que no se borran, incluso aquellas que son desagradables, pues estas simplemente se suprimen, u ocultan bajo recuerdos de otro tipo, recuerdos que puedan mantener los otro a raya, sin permitirles salir a flote en la conciencia, y aun así, ocultos, están. Esto es válido, es un mecanismo defensivo que opera para protegernos de nuestros propios pensamientos, pero, dónde está el límite entre la protección y la negación?.
En ocasiones es necesario revivir las experiencias, para poder cerrarlas, y continuar, aun sabiendo que esos hechos estarán ahí, acompañandonos siempre, que no son lo peor, y de esta forma no dejar que la "egolatría" absorva la conciencia al nivel de creer que es insuperable y que no habrá nada que pueda aminorar el sentir que provoca.
Y entonces me detengo un momento a pensar....¿Cómo decirle una cosa así a una persona que está patológicamente enferma?, ¿Cómo decirle algo así a una niña que violaron hace 3 meses y está embarazada?. Es muy fácil plantear la duda, es muy fácil pensar en una respuesta rápida, pero será realmente efectivo,.
Cómo aprender a separarse de lo sesgos propios y de la mano de la objetividad ayudar a alguien a lidiar con sus memorias. Lo acompaño en su dolor?, no debo. ¿Qué hacer?, pues, mostrarle las herramientas, ayudarle en el camino, sujetarlo cuando decaiga, pero debe aprender a ponerse sólo en pie, y esto no es un pensamiento pragmático encasillado en una postura racionalista, es lo que debe ser.
El complejo concepto del "Límite de contacto", cuanto del mundo externo dejamos que entre en nuestra mente, y cuanto de nuestra mente dejamos que se exteriorice. ¿Cuanto qué?, son todas experiencias, y si podemos evocarlas, es porque son recuerdos. Y caemos en la cuenta de que experiencia y memoria van de la mano, porque todo está aquí, en tu mente, en nuestras mentes. Cosas como esas me dejan claro que la dicotomía que planteaba Descartes entre la Mente y el Cuerpo no tienen razón de ser.
La vivencia corporea siempre será llevada a un plano mental y psíquico, lástima que sea tan difícil canalizarlo. Y una lástima también que muchos no sean capaces de respetar sus propios recuerdos, y de paso no respetar llos recuerdos de los demás, claramente, cuando son recuerdos "compartidos".
Y...¿ Qué pasa cuando son recuerdos compartidos?
Misa.



