viernes, 19 de agosto de 2011

Entre el delirio, el sueño y la realidad.

Despertar, ver el reloj, y darse cuenta de que no ha pasado nada de tiempo

que en un parpadeo parece que fueron horas, e incluso dias,

que en el inhalar y exalar pasaron tantas cosas,

tantas...que no se logran recordar.

Y no es que la memoria se haya vuelto debil,

sino que las ideas se mezclaron, se confundieron, y ya no están.

Han pasado tres minutos desde el antes del despertar,

no hay fechas, el tiempo parece tan falso. El tic-tac del artefacto abruma, pronto será una catarsis.

Van 5 minutos:

Seguir dudando de cuan real es el tiempo no ayuda, cuestionar lo evidente resulta más confuso,

ir al espejo para comprobar la propia existencia puede ser un buen método,

un golpe frio quizás logre llevar todo esto a un punto menos confuso, ¿aquí, existe?,

Pasar de un estado de duda, a uno de recuerdos que transforman todo en un episodio caótico, esto no mejora...

aturdiéndose...

y arrancar uno a uno esos recuerdos de la piel, rasgarlos en un acto casi sádico, lanzarlos al instante previo de ser creados y entonces desaparecerlos. Un golpe al inconsciente, que no puede reaccionar.

Y correr...

con los restos en las manos, sin saber que hacer, ¿lanzarlos, devolverlos?

jugar, y lanzar, volver a comenzar, devolver, y dudar,

acabar en el limbo, no despertar, suprimir los sueños y la realidad.

...

Y volver a despertar, en el sueño, el delirio, o la realidad

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